En los años 50 del siglo XX un notable grupo de artistas estadounidenses revolucionarion el mundo de la animación en su país. Dejaron atras los cánones marcados por Disney y se inspiraron en el lenguaje gráfico de las vanguardias artísticas de principios de siglo, así como en diseñadores e ilustradores contemporáneos como Jim Flora (el corto de abajo está basado en uno de sus libros) para crear una nueva forma de concebir la animación.